Luis Javier Vázquez Rodríguez
Hablar de violencia nos lleva ante todo a considerar el orden humano, el cual es de por sí violento. Toda creación genera violencia. Este sería un elemento a tener en cuenta para no inclinarnos, como psicoanalistas, a tilizar el término violencia en un sentido corriente
Maggie & Flechner
El caso Abril me ha hecho pensar en muchas cosas, considero que como bien hemos aprendido en este diplomado de juego, el poder integrar la historia familiar, puede abrir muchas perspectivas de lo que está sucediendo en el mundo interno de la niña.
Lo primero que me hizo pensar fue en la violencia. Al leer los acontecimientos en la historia de Abril puedo pensar en la dificultad que tiene para representar lo que está sucediendo no solo en lo externo, sino en lo interno.
Al identificar en la palabra violencia pensé en Piera Aulagner, una autora que se ha dedicado a describir la constitución psíquica del sujeto desde el nacimiento, si bien, su propuesta menciona la violencia que se ejerce en el psiquismo para su constitución me parece que el caso va más allá de esto.
Pongo el acento en este tema porque en la clínica están llegando pacientes que tiene una historia de este tipo, una historia de mucha violencia, una historia como la de Abril, entre los padres, maltratos y amenazas, ser testigo de estos sucesos que impactan el psiquismo y que dificultan las vicisitudes de la niñez.
Este diplomado nos ha demostrado lo que sucede en el juego y cómo se representa el mundo psíquico del niño, como intenta elaborar las experiencias, como es un medio de comunicación muy valioso, una herramienta que permite intervenir como psicoanalista, es una oportunidad, muchas veces muy pequeña que tenemos para hacer algo, para ayudar, para favorecer en este ambiente que bien diría Winnicott, no es suficientemente bueno. Y que suficientemente bueno no significa estar exento de las dificultades presentadas en el ambiente, sino que significa identificar toda esta angustia y agresividad que son constitutivas de la subjetividad, que habitan un mundo interno y chocan con lo externo, pero que el ambiente facilitador se introduzca como mediador para calmar las angustias y apaciguar la agresividad.
Ahora, regresando a la propuesta de Aulagner, para que se pueda ir dando una constitución subjetiva, se requiere de una madre capaz de lidiar con sus propias angustias, de brindarle al bebé eso que no tiene y que se va a crear, pero si la madre no tiene esta capacidad, será incapaz de brindarla. Con esto me remito a la historia de la mamá de Abril. Se puede identificar varias carencias en este sentido. Una madre muy joven, que no esperaba tener hijos.
Me parece aquí mencionar la importancia del deseo materno, función fundamental en la constitución subjetiva desde la propuesta de Piera. Si bien, la madre de Abril menciona que fue una niña esperada con mucha felicidad, las evidencias parecen demostrar lo contrario. Siento que Abril es una niña abandonada por su madre, que en las dos sesiones narradas, es llevada por los tíos, quienes son los que se preocupan por ella, quienes tienen la sensibilidad de proponer una intervención terapéutica porque pueden identificar carencias en Abril, carencias en lo emocional, pues en las calificaciones tiene un buen desempeño, pero que se dan cuenta de que eso no es lo único. Afortunadamente Abril cuenta con estas personas que la auxilian y esto da esperanza, una esperanza que humaniza.
La violencia primaria que menciona Aulagner tiene que ver con esta irrupción en el psiquismo del bebé, que lo saca de este estado pasivo, de reposo para brindarle subjetividad, es violento, pero tiene una función dadora que más adelante servirá para poder matizar las distintas experiencias que pueden ser difíciles de tramitar. En esto que menciona Piera, se da lo originario, el pictograma, se ponen las bases para la estructura y se va armando, desde lo muy primitivo, donde el bebé solo es afecto, después el proceso primario, tiene la función de transforma el afecto en sentimiento, empezar a investir las experiencias y los objetos que se van introyectando, para el proceso secundario donde ya existe el lenguaje y se puede nombrar. Todo esto tiene la función de metabolizar las experiencias.
Como podemos ver, la violencia es inherente al ser humano, desde Freud lo podemos ver con la propuesta de que la agresividad organiza el yo y las defensas, realizando un trabajo de ligazón y desligazón. Menciona que hay una violencia innata, sádica, primitiva destinado a la defensa de la vida.
Cuando no hay trámite de la agresividad, esta se convierte en violencia y tiene la función de destruir al otro. Dice Janin “la violencia supone fundamentalmente la anulación del otro como sujeto, del otro en su otredad. Supone la destrucción de vínculos. Las mayores víctimas son los niños y los adolescentes”
Cuando la mamá de Abril se embarazó, era una adolescente inmiscuida en una relación de violencia, yendo y viniendo sin un lugar fijo, sin sostenerse o arraigarse a algo. Y Abril se vuelve víctima de esa situación, situación de abandono y presencia la violencia hacia su madre, presencia también la escena primaria, situación que la hace más curiosa, irrumpiendo en las habitaciones, queriendo saber qué sucede.
Podemos identificar diferentes tipos de maltratos, Janin propone el maltrato por déficit, que se refiere a la ausencia de cuidados, de contención, el abandono, dejar a merced de las propias sensaciones y exigencias internas. El resultado es una dificultad de ligar la libido a algo, pues no hay un mundo de representaciones para elaborar la ausencia y así no hay sostén ni presencia materna.
Otro tipo de maltrato es el presenciar la violencia de los padres, Winnicott menciona que en edades tempranas no hay diferenciación de lo interno-externo, y ser testigo de lo violento en las relaciones parentales hacen del niño como si fuera parte de ese interjuego violento, ya sea el causante o el receptor de estos actos.
Otro punto que me parece resaltar en este sentido de maltrato es haber visto a los padres en el acto sexual, si bien, no queda de manifiesto ni muy claro dentro de la entrevista, la abuela lo deja entre ver con una censura y mirada acusatoria a la mamá de Abril. Este tipo de descuidos son impactantes para la psique, son muy violentos.
A pesar de todo esto y con la esperanza mencionada anteriormente, en las sesiones, Abril muestra recursos, manifiesta una capacidad de jugar, aunque es un juego plano y falto de creatividad, puede interactuar, integrando a la terapeuta y aceptando sus intervenciones.
La preocupación me parece que viene desde el ambiente en el que se encuentra Abril, que no favorecen la tramitación de sus angustias y agresividades internas. Me dio la impresión de una niña menor a su edad en la narración de las sesiones, también en el motivo de consulta más que una adolescente me hace pensar en una niña pequeña en la edad oposicionista. Pero considero que Abril está creciendo y quiere simbolizar eso.
Análisis de la sesión:
Con respecto a la sesión de juego, llegan 15 minutos tarde igual que la sesión anterior, llegar tarde es una forma de transgredir, aunque son sus tíos los que la llevan. Inicia con esta indecisión de qué hacer, no satisface su curiosidad ya que antes se había descrito como curiosa, pero es la terapeuta quién tiene que invitar a Abril a ver su caja.
El primer juego al que hace referencia es a la mudanza, yo me pregunto ¿qué significará esto? Armar el mercado, comprar, elegir, son intentos de simbolizar un cambio. Me hizo pensar que Abril se acerca a la pubertad, puede ser incluso una pubertad prematura como lo desean sus familiares dentro de su comportamiento.
En el armar creo que está intentando embonar las piezas que ha dejado regadas por sus experiencias, necesita llevar cosas (recursos) para mudarse a una casa más grande (cuerpo) que está creciendo. En la sesión anterior a esta me llamó la atención como habló de los cambios de cuerpo con los muñecos, hay algo ahí que se intenta armar, que intenta crecer y desarrollarse, no olvidemos que el crecimiento es violento, pero una violencia necesaria.
El pago que hace a la hora de comprar cosas para la mudanza, lo relaciono con la economía libidinal y todo el gasto que hace, que se genera, que es necesario, el armar, el intercambiar, el elegir. Pagar y dar cambio es una dinámica que requiere al otro, otras figuras que la ayuden con este gasto de energía que le regresen el cambio ante lo que se está jugando, que la ayuden a crecer más que detenerla.
Por eso pienso que la siguiente parte y lo simbólico de la mudanza es que se tiene que llamar a alguien para que la ayude, para que pueda guardar (contener) todas las cosas que se compró, todos los recursos que son necesarios y poder integrarlos en esta casa nueva, poder acomodarlos, ponerles orden, organizar.
El bebé está creciendo, algo que se ha repetido, el bebé ahora es una niña, ya no es un bebé dependiente de la mamá, pero que todavía necesita alimento, todavía requiere incorporar y ser ayudada para no vomitar (situación que ocurrió en la sesión pasada).
El papel del analista, primero ser mamá, pero mamá no cuida al menos como debería, mamá abandona, mejor ser tía, la tía si cuida, ser adoptada. La violencia está en el abandono, “quieres una mamá que te quiera y no te abandone” le dice la analista a lo que Abril parece responder que sí, que quiere que la mamá/tía/analista la adopte, y le ayude a incorporar, le ayude a crecer, que sea constante, que sea presente, sin embargo por las circunstancias parece un trabajo muy difícil.
Poder sacar a Abril de esta situación en al que está inmersa parece una tarea imposible, poder ayudarla aunque sea de a poquito será una trabajo muy valioso para el crecimiento de Abril.
La labor de analista es un reto muy difícil, sobre todo por el sometimiento al ambiente, si bien trabajamos con el mundo interno, no podemos dejar de pagar las cosas para mudar, la intervención cuesta ya que se da una economía libidinal que muchas veces no es suficiente para ser ese camión que ayuda con la mudanza, que ayuda a organizar, a incorporar las experiencias.
Referencias:
Janin B., (2009) La violencia en la estructuración subjetiva. Cuestiones de la infancia UCES.
Flechner S., (2013) Violencia Materna. Revista Uruguaya de Psicoanálisis (en línea) (1117):n19-32 ISSN 1688-7247
Otero M. E., (2008) Visitanto a Piera Aulagnier. Psicología Evolutiva Adolescencia.,cát: 2, en el dictado del taller: “Piera Aulagnier: algunas conceptualizaciones de su obra .”
Winnicott, D.W. (1958). Escritos de pediatría y psicoanálisis. España: Paidós. (2009).
