Ma. Isabel Quechol Delgado
Primero que nada, quisiera agradecer a los organizadores, Grupo de Estudios Psicoanalíticos, Shaíque y el Grupo de Psiquiatría y Psicología Infantil de Puebla por la invitación a participar en estas VIII jornadas, especialmente a la Dra. Lucero Rosales y la Mtra. Beatriz Flandes por ser guías y pilares fundamentales. Es para mí un honor haber pertenecido a este grupo de estudios que es fuente de inspiración y un gran placer continuar compartiendo y aprendiendo de esta apasionante disciplina, “El psicoanálisis”
Antes de entrar de lleno al análisis de Simone me gustaría hacer una breve explicación de la adolescencia.
En la actualidad la adolescencia es un tema de interés de diversas disciplinas, como la antropología, pedagogía, biología, historia y el psicoanálisis. En estas podemos encontrar diferentes ideas, debates y puntos de encuentro teóricos, sin embargo, cada una hace un intento por explicar los fenómenos que se dan en esta etapa del desarrollo, y considero que es un esfuerzo por comprender las vicisitudes, que pueden aparecer en este periodo de la vida.
En lo que concierne al psicoanálisis es muy importante puntualizar que Freud nos deja temas centrales para la comprensión de la mente que son el inconsciente, la sexualidad humana y los objetos.
¿Qué sucede en el icc de los adolescentes?
¿Cómo se vive la sexualidad en la adolescencia?
¿Qué lugar tienen los padres en la vida del adolescente? Sin duda alguna cada mente tiene sus particularidades y es un caso de análisis único, sin embargo, haciendo un intento por comprender el mundo interno del adolescente, podríamos decir que la adolescencia es un periodo de la vida donde el cambio del cuerpo es el despunte de un largo camino por transitar donde habrá que terminar de estructurar una
Ma. Isabel Quechol Delgado 1
Primero que nada, quisiera agradecer a los organizadores, Grupo de Estudios Psicoanalíticos, Shaíque y el Grupo de Psiquiatría y Psicología Infantil de Puebla por la invitación a participar en estas VIII jornadas, especialmente a la Dra. Lucero Rosales y la Mtra. Beatriz Flandes por ser guías y pilares fundamentales. Es para mí un honor haber pertenecido a este grupo de estudios que es fuente de inspiración y un gran placer continuar compartiendo y aprendiendo de esta apasionante disciplina, “El psicoanálisis”
Antes de entrar de lleno al análisis de Simone me gustaría hacer una breve explicación de la adolescencia.
En la actualidad la adolescencia es un tema de interés de diversas disciplinas, como la antropología, pedagogía, biología, historia y el psicoanálisis. En estas podemos encontrar diferentes ideas, debates y puntos de encuentro teóricos, sin embargo, cada una hace un intento por explicar los fenómenos que se dan en esta etapa del desarrollo, y considero que es un esfuerzo por comprender las vicisitudes, que pueden aparecer en este periodo de la vida.
En lo que concierne al psicoanálisis es muy importante puntualizar que Freud nos deja temas centrales para la comprensión de la mente que son el inconsciente, la sexualidad humana y los objetos.
¿Qué sucede en el icc de los adolescentes?
¿Cómo se vive la sexualidad en la adolescencia?
¿Qué lugar tienen los padres en la vida del adolescente? Sin duda alguna cada mente tiene sus particularidades y es un caso de análisis único, sin embargo, haciendo un intento por comprender el mundo interno del adolescente, podríamos decir que la adolescencia es un periodo de la vida donde el cambio del cuerpo es el despunte de un largo camino por transitar donde habrá que terminar de estructurar una
Ma. Isabel Quechol Delgado 1
Primero que nada, quisiera agradecer a los organizadores, Grupo de Estudios Psicoanalíticos, Shaíque y el Grupo de Psiquiatría y Psicología Infantil de Puebla por la invitación a participar en estas VIII jornadas, especialmente a la Dra. Lucero Rosales y la Mtra. Beatriz Flandes por ser guías y pilares fundamentales. Es para mí un honor haber pertenecido a este grupo de estudios que es fuente de inspiración y un gran placer continuar compartiendo y aprendiendo de esta apasionante disciplina, “El psicoanálisis”
Antes de entrar de lleno al análisis de Simone me gustaría hacer una breve explicación de la adolescencia.
En la actualidad la adolescencia es un tema de interés de diversas disciplinas, como la antropología, pedagogía, biología, historia y el psicoanálisis. En estas podemos encontrar diferentes ideas, debates y puntos de encuentro teóricos, sin embargo, cada una hace un intento por explicar los fenómenos que se dan en esta etapa del desarrollo, y considero que es un esfuerzo por comprender las vicisitudes, que pueden aparecer en este periodo de la vida.
En lo que concierne al psicoanálisis es muy importante puntualizar que Freud nos deja temas centrales para la comprensión de la mente que son el inconsciente, la sexualidad humana y los objetos.
¿Qué sucede en el icc de los adolescentes?
¿Cómo se vive la sexualidad en la adolescencia?
¿Qué lugar tienen los padres en la vida del adolescente? Sin duda alguna cada mente tiene sus particularidades y es un caso de análisis único, sin embargo, haciendo un intento por comprender el mundo interno del adolescente, podríamos decir que la adolescencia es un periodo de la vida donde el cambio del cuerpo es el despunte de un largo camino por transitar donde habrá que terminar de estructurar una identidad, arribar a la adultez, renunciar a la vida infantil y encontrar nuevas figuras de identificación. Tareas nada sencillas de resolver pues el puberto tendrá que aceptar, el cambio de su propio cuerpo y una nueva forma de convivencia en su entorno familiar y social, además de lidiar cargas afectivas intensas y variables. Todos estos cambios no son por una iniciativa del púber, pues la biología se impone, así que el púber no tiene más remedio que adaptarse. Los cambios por lo que transita se pueden vivir sumamente intrusivos.
Para ejemplificar esto quisiera compartirla experiencia de una paciente que tenía 11 años, la cual llega muy enojada y confundida a sesión:
–Isabel, no entiendo que me pasa llevo tres días sin poder dormir bien, de repente me despierto en la noche y siento que mi cuerpo, no es mi cuerpo, que mis brazos no son mis brazos. Me paro me miro al espejo y soy yo, pero no me siento yo ¡No entiendo que pasa! (A la semana de estas noches de insomnio llego su menarca)-
Los cambios en el cuerpo son tan impactantes que pueden despertar afectos intensos, enojo por la imposición natural, envidia por lo que no se tiene, tristeza por lo que se deja, además de asumir un nuevo rol en la familia que demanda la independencia, generando una confusión de roles pues no puede mantener la dependencia infantil, ni tampoco asumir la independencia adulta. En palabras de Arminda Aberastury, el puberto renuncia al “como sí del juego y del aprendizaje, para enfrentar el “sí” y “no” de la realidad activa que tiene en sus manos”
Sí pensamos en una adolescencia sana, la ambivalencia sería la mejor palabra para describir a la etapa adolescente, pues se enfrenta constantemente al dilema de querer ser adulto y niño a la vez.
Adentrándonos en el despertar sexual de la adolescencia, la sexualidad que hasta ahora era autoerótica con pulsiones parciales, es decir que el niño podía satisfacerse a sí mismo, a través de su oralidad, analidad etc. pasa a ser genital lo que implica reconocer su propio cuerpo y el de los otros, incluyendo el de sus padres. Esto despierta sentimientos intensos de envidia, celos, rivalidad y desprecio que usualmente son proyectados en los padres o prestanombres de estos. Para Aberastury este desprecio que el adolescente muestra frente al adulto es, en parte, una defensa para eludir la depresión que le impone el desprendimiento de sus partes infantiles.
Los padres juegan un rol fundamental en esta etapa pues serán aquellos contenedores que logren aguantar y sostener la hostilidad del adolescente, respetar el distanciamiento, su independencia, la identificación de nuevas figuras y asumirse obsoletos. Cabe aclarar que esto no quiere decir que el adolescente esta listo para asumir una libertad absoluta por parte de los padres pues sería sinónimo de abandono, ni tampoco necesita una rigidez inamovible, ambas posturas son igual de violentas. Ser padre, madre o cuidador de un adolescente es un gran reto pues moviliza el mundo interno del adulto, algunas veces insatisfecho que es el que reacciona violentamente y con poca empatía ante la actitud retadora, irresponsable y omnipotente del adolescente. En pocas palabras el adolescente necesitará unos padres psíquicamente fuertes capaces de soportar.
Ahora bien, vayamos al análisis de Simone. Mi análisis del sueño esta estructurado en dos partes algunos elementos que llaman mi atención de forma asilada y a su vez una interpretación personal de su sueño.
Pensando a Simone como una paciente que llega a la consulta podría pensar lo siguiente:
Todo esto es un sueño, mi sueño. En esta frase con la que comienza Simone la traduciría a, todo esto es un deseo, mi deseo y considero que me estaría invitando a que pensemos juntas su mundo interno.
«La Omnipotencia»
-Sigue durmiendo mamá yo hare que sueñes bonito- Esta es una frase que le dice Simone a su madre en el sueño, a mi consideración pienso que es un intento de Simone de creerse super poderosa, capaz de controlar el pensamiento de la madre y por tanto su comportamiento.
«La Diada»
Al inicio de la vida, comenzamos en una diada madre-bebé que es sumamente satisfactoria y gratificante, sin embargo, nuestro principio de realidad implica que esta diada se separe en el momento del nacimiento, la madre y el bebé deberá progresivamente separase para que el niño poco a poco sea más independiente. Renunciar a la diada es sumamente doloroso pues implica renunciar a un placer total.
«El Padre»
Considero que el padre es un padre que vive a la periferia de la vida de Simone y que ella tiene un deseo icc de que esté presente en su vida, sin embargo, su presencia es fallida, no logrando favorecer la separación, y generando un Edipo fallido además de un profundo abandono en Simone.
«La palomilla»
Una palomilla que lo logra emprender el vuelo y aparece muerta en el café de la madre. La palomilla me parece que es Simone, incapaz de emprender su propio vuelo y queda muerta atrapada y quizá devorada por la madre.
Interpretación personal del sueño
A mi parecer es un sueño con ansiedades claustrofóbicas pues podemos observar que el sueño siempre se desarrolla en dos escenarios la casa y el autobús y yo le atribuiría el significado del cuerpo de la madre a estos dos escenarios, así como la fantasía de quedar atrapada en ellos y el deseo de Simone por controlar y destruir el cuerpo de la madre.
La historia es que Simone tiene un viaje de la escuela para Austria, que nunca sucede pues sufre un trágico accidente, regularmente los viajes escolares significan aprender, conocer disfrutar con los pares y Simone no logra arribar a esa experiencia.
El padre aparece e intenta separarla de la madre sacándola de casa, pero al final la deposita en un autobús, es decir la deja adentro del cuerpo de la madre fomentando la diada, dentro del autobús hay muchos niños, que podrían significar los hermanitos fantaseados y ella adentro mirando a través de la cámara todo lo que hay, a su vez aparece una revista con mujeres desnudas con grandes senos, y lo traduzco a que Simone tiene la fantasía que todo está dentro del cuerpo de la madre. Los hermanos, el falo, las heces, el pecho que da leche, generando en ella, grandes montos de envidia y hostilidad, que enojo que todo lo tenga la madre y a su vez angustia si todo esta adentro de la madre, qué queda para Simone, será que quizá ella pueda tener adentro algo valioso.
Ante este escenario es mejor quedarse dentro de ella controlándolo todo, aun cuando eso signifique su propia destrucción.
La madre no aparenta ser una figura fuerte contenedora de la angustias, hostilidad y agresión de Simone, sino es tan frágil de igual forma se pega a ella. Madre e hija quedan atrapadas y juntas, al final del cortometraje cuando suena el teléfono y ambas se encuentran abrazadas pareciera que el teléfono representa este llamado a separarse, que se vive como amenazante, un corte o separación angustiante y persecutorio, Simone abre los ojos grandemente y pareciera angustiada pues le aterra separase, pero creo que en el fondo también le asusta quedarse atrapada en la madre.
Un viaje de aprendizaje donde hasta este momento nunca llega, separarse, poder aprender, y disfrutar la compañía de otras personas que no fueran la madre, implicaría crecer y transitar a la adolescencia, como podemos ver en Simone aun no encontramos una conflictiva adolescente bien instaurada, sino, conflictos más primitivos referentes a su relación con la madre y su nacimiento a la vida mental.
Un objetivo en el tratamiento pudiera ser fungir como ese corte entre ella y la madre, seguramente la transferencia sería sumamente intensa y hostil, sin embargo, la analista sería esa madre a donde puede depositar toda su hostilidad y agresión, una analista que aguanta sostiene y traduce las experiencias emocionales de Simone, pero además fomenta la separación entre consulta y consulta, pero le da seguridad a través del encuadre y la constancia.
Un peligro de abandono al tratamiento podría ser la inestabilidad de la madre, sería importante tener a un adulto mas estable que pudiera poder sostener el tratamiento.
Sería injusto no, nombrar un gran recurso que yo podría mirar en esta joven que es la capacidad de soñar y simbolizar, esto permite el trabajo analítico y a su vez un deseo por salir de donde esta y poder adentrarse a su adolescencia.
Bibliografía
Aberastury, M. & Knobel. (2014). La adolescencia normal, un enfoque psicoanalítico. Paidós.
Freud, S. (1905). Tres ensayos de una teoría sexual, en Amorrortu (Ed.), Sigmund Freud Obras Completas (1° ed., Tomo VII, pp. 109 a 224). Amorrotu editores.
Segal, H. (2010). Introducción a la obra de Melanie Klein. Paidós.
