Psic. Jovani Calvillo
Espero que hayan disfrutado de la película mid90s; nos presenta una historia interesante sobre las adolescencias, lo menciono en plural porque observamos como cada uno de los personajes del grupo de skaters es diferente a los demás, aunque parece que todos provienen de entornos familiares con problemas cada uno tiene sus estrategias y recursos psíquicos para hacer frente a las complicaciones que la etapa del desarrollo y el entorno les proporcionan.
Durante la proyección de la película observamos diversas escenas que reflejan las características de la adolescencia en tanto etapa del desarrollo. La narrativa empleada por el director para contar su historia resalta la importancia del grupo para el adolescente, en tanto sistema de pertenencia, también nos enseña la integridad de los ideales del adolescente manifiestos en su comportamiento, la eclosión de la sexualidad genital, el encuentro con las diferentes sustancias psicoactivas, comportamientos autolesivos etc. Considerando estos elementos en mid90s percibimos que la adolescencia es en sí misma complicada, en dónde la frontera entre lo normal y lo psicopatológico es difícil de precisar, por lo que será importante que mantengamos esta consideración cuando hablemos del uso de sustancias por parte de los adolescentes. Previamente a hablar sobre Quemadito y Bastardo comentare dos consideraciones teóricas: sobre la adolescencia y el consumo/uso de sustancias.
Al respecto de la adolescencia autores como Peter Blos, Phillipe Gutton, Fernando Urribari, Francoise Dolto, Arminda Aberastury, entre otros, concuerdan con postular el inicio de la adolescencia con la pubertad, en la que los cambios físicos producidos por las hormonas van a reconfigurar las percepciones del entorno del púber, los autores hablan de cambios encadenados que trastocan todas las esferas de la vida del adolescente, así que es lícito pensar la adolescencia como un periodo de crisis. De igual manera, los autores concuerdan que durante esta etapa se producen cambios en el cuerpo y los vínculos que impactan al adolescente con la experiencia de sentimientos depresivos que en asociación a la caída de sus figuras idealizadas de la infancia lo tornaran desconfiado de los adultos, dudoso y con oscilaciones en la percepción de sí mismo y sus capacidades.
Gutton, Urribarri y Dolto admiten la noción de crisis y duelo como parte de la experiencia adolescente, no obstante, focalizan su análisis en torno a la sexualidad del adolescente en tanto reedición del complejo de Edipo, por lo que, conceptos como nombre del padre, Ley son fundamentales para pensar en la capacidad del adolescente para simbolizar las experiencias de su vida. Las dificultades en la reedición del Edipo producirán fallos en la simbolización en tanto dificultad de integración de la Ley.
En general los niños y los adolescentes necesitan de adultos e instituciones que sean capaces de sostenerlos, así es como podemos concebir en lo cotidiano la Ley del Padre, sin embargo, los cambios acontecidos en la adolescencia se experimentan como la pérdida de esos adultos e instituciones que sostienen, debido a que estos han caído, lo que lleva al adolescente a conocer los peligros del mundo asociados a la experiencia de estar en la calle, muchas veces asociado a ser reconocido y pertenecer, otorgando así al grupo de pares la función de sostenerle ante la fragmentación de la identidad, la fragmentación del cuerpo y el anonimato inherente a las condiciones socioculturales disponibles para el adolescente (Pelento, 2005. , Brack, Cornejo, 2018).
Comprendemos que la caída y fragmentación de las figuras de sostén incrementan la necesidad del adolescente a buscar identidad y pertenencia a través de la creación de vínculos diversos tanto con otros y con objetos culturales que se emplean como signo de las indisposiciones físicas y psíquicas que encuentran liberación a través del consumo de alcohol, drogas, modificaciones en el cuerpo tipo bodyArt y bodyBuilding (Pelento, 2005).
José Milmaniene considera que las tribus urbanas se tratan de respuestas fallidas de los jóvenes a la defección estructural de la figura del Padre, en tanto caída del mismo. Desde la perspectiva de Massimo Recalcati la caída del Padre genera un orden que anula las diferencias y favorece las identificaciones adhesivas que impiden la inscripción de la subjetividad. En otras palabras, la falta de sostén de la Ley conduce al goce mortífero del adolescente, así que vemos como algunos adolescentes viven en la embriaguez, la adicción, las marcas en el cuerpo, los trastornos alimentarios, los intentos de suicidio y demás sintomatologías límite que les representen frente a sí mismo y los demás.
Acotados algunos elementos sobre la adolescencia, es importante considerar que la experimentación con sustancias psicoactivas forma parte de las experiencias de la
mayoría de los adolescentes en tanto satisfacción de su curiosidad, demostración de valor y renovación de su pertenencia al grupo, generalmente esta experiencia es en sí misma un evento aislado de tipo experimental o esporádico recreativo que se denomina uso de sustancia. Por diferentes motivos varios adolescentes llevarán esta conducta más allá, haciendo del consumo de sustancia un estilo de vida, caracterizado por un patrón de consumo regular de tipo compulsivo la mayoría de las veces vinculado al círculo social, abuso de sustancia es el nombre que le daremos a este síntoma. Sin embargo, habrá un porcentaje de adolescentes que desarrollaran un tipo de consumo denominado dependencia que se identifica por la dificultad para dejar de consumir, su vida gira en torno a la sustancia y al dejarla puede experimentar los malestares del síndrome de abstinencia.
Pasemos ahora al análisis de la película Mid90s, a través de hacer psicoanálisis aplicado comentare algunas cuestiones sobre el consumo de sustancias durante la adolescencia. En el largometraje conocimos a Stevie un adolescente de aproximadamente 13 años, que vive con su madre y su hermano Ian, hasta donde la historia nos revela son hijos de madre soltera y de distinto padre. Stevie es presentado como un chico cercano a la madre, que admira a su hermano mayor a pesar de que este le trata violentamente. Posteriormente cuando él es aceptado por el grupo será renombrado como Quemadito.
Testificaremos algunos eventos que dañan el vínculo de función paterna que Stevie tiene con su hermano. Para el cumpleaños 18 de Ian, Stevie elige con detenimiento el mejor regalo que su hermano pueda recibir, sin embargo, es doblemente rechazado: el disco y al mismo tiempo a Stevie. Consideremos todo lo que hizo para elegir el regalo, la arrogancia de Ian colapsa las identificaciones de infancia de Stevie, ¡toda una catástrofe interna! que se manifestara con cambios de conducta que el filme nos permite apreciar, por ejemplo: Stevie redecora su cuarto, rechaza la noche de película con su madre y se orienta hacia el skate como un nuevo interés, que puede tener la posibilidad de contenerlo en tanto grupo de referencia que apuntala las necesidades de aceptación, pertenencia e identificación…
Stevie no tiene patineta, pero Ian sí, debe negociar para obtenerla, lamentablemente
¡es una patineta de niño!, y el ya no es un niño, por lo tanto, necesita una patineta diferente. La función del padre es favorecer la diferenciación y establecer un orden, Ley, que favorezca la estructuración de las relaciones sociales, esta función al introyectarse la denominamos, desde Lacan, Nombre del Padre. Robar es un acto prohibido Stevie lo sabe,
entonces Ian se transforma en semejante (igual) a Quemadito, en tanto cómplice de la transgresión, por lo tanto, ha caído como función de identificación (paterna).
El espacio vacante en la mente de Quemadito necesita algo que pueda contenerlo, el grupo de patinadores cubrirá esa función, sin embargo, la identificación con Bastardo es de mayor intensidad que con Ray, podemos hacernos una idea de lo que va a pasar. Sabemos que Bastardo proviene de buena familia con posibilidades económicas e intenta liberarse de la presión que esto le implica, además del skate se ha refugiado en actividades cultivadoras del hedonismo, en términos de Lacan; Bastardo se estructura en torno al goce e invita perversamente a los otros a disfrutar de los mismos placeres: alcohol, drogas y sexo. El estilo de vida de Bastardo es la repetición constante de experiencias placenteras excesivas, vivir así le impide el desarrollo de la creatividad, la elaboración de los sentimientos depresivos propios de la adolescencia y, en la medida que genera dependencia a las sustancias, fractura sus vínculos con los otros. En general Bastado, desde la perspectiva de Bion, bloquea la posibilidad de pensar y aprender de la experiencia, digamos vivir anestesiado.
Quemadito busca pertenecer, cree que debe hacer todo lo que le dicen que haga, acepta los cigarros de Rubén, las pastillas, el alcohol y la mariguana de Bastardo; lo vemos hacer una rutina de limpieza antes de volver a casa, para no ser descubierto, así que sabemos que algo del orden del super yo esta ahí funcionando en tanto reconocimiento de hacer algo indebido.
Quemadito aún no es adicto, pero el consumo recurrente de alcohol, tabaco y drogas en ausencia de adultos e instituciones contenedoras pueden encaminarlo a la fase de dependencia. Por ahora, él es un abusador de sustancias, influido por Bastardo más que por el grupo, me parece que Quemadito desplaza la relación con Ian hacia Bastardo, así que la diversión en fiestas con alcohol y otras sustancias se sienten maravillosas porque él forma parte de algo, en la relación con los otros se percibe importante en tanto es considerado por el grupo y favorece la sustitución que opera sobre Ian.
El abuso de sustancias depende de una mezcla de factores intrapsíquicos y extrapsíquicos que pueden favorecer o inhibir el consumo, no existe tratamiento psíquico homogéneo para todos los adolescentes consumidores, cada uno lo hace por sus propias razones motivadas por la historia que cuenta de sus vínculos construidos durante su vida,
de tal forma que cada uno necesita ser escuchado para adecuar la intervención psicológica a las condiciones de su sintomatología.
La adicción a cualquier sustancia implica anestesiar las posibilidades aprender de la experiencia, Quemadito intenta dar orden al colapso psíquico del inicio de su adolescencia, necesita que su madre sea firme, es decir que ella pueda sostenerlo en tanto figura de autoridad, en teoría de Lacan diremos que la madre preserve su investidura de autoridad, el primer gran Otro, que es en sí misma representante de la Ley. Apostaremos a los recursos intrapsíquicos de Stevie para que el consumo sea percibido como un síntoma disonante que reconozca como nocivo para sí mismo, esperamos este movimiento sea posible en tanto surjan las experiencias de culpa y reparación.
¿Qué sucederá al salir del hospital? La verdad es que tenemos varios finales posibles y cada quien elegirá el más conveniente. Para terminar el relato; yo creo que tras el accidente no va dejar de patinar, pero mientras este fracturado va a sanar algo más que huesos rotos y heridas en el cuerpo, será el tiempo de elaboración de los afectos de esa transición de niño a adolescente que anestesió con alcohol, tabaco y drogas.
BIBLIOHEMEROGRAFÍA
Aberastury, A., Knobel, M. (2010) La adolescencia normal. Un enfoque psicoanalítico. México, Paidós.
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https://www.scielo.br/j/rlpf/a/T5rhmFfxDKHRCrd4Lr4zFVD/?format=pdf&lang=es Dolto, F. (2010) La causa de los adolescentes. (1ª Ed, Reimp) México, Paidós.
Evans, D. (2014). Diccionario Introductorio de Psicoanálisis Lacaniano (1ª ed.). Pp.54, 81, 98,119, 145. México, Paidós.
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Pelento, M. (2005) La adolescencia y los objetos culturales (pp. 73-83). En Adolescentes hoy en la frontera entre lo psíquico y lo social. Montevideo, Uruguay, Ediciones Trilce
Urribarri, R. (2015) Adolescencia y Clínica Psicoanalítica. (1ª ed) México, Fondo Cultura Económica.
